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MEDITACIÓN DEL PERDÓN

 

 

Cierra tus ojos para entregarte a la tranquilidad que emerge de tu corazón. Adopta una postura cómoda en el lugar en que estás, con la cabeza relajada y derecha para que la energía cósmica ingrese con todo su Amor y potencia por tu corona y de ahí fluya por cada molécula, por cada célula de tu cuerpo físico, representando la limpieza de tu cuerpo emocional, energético y espiritual.

Respira profundo y lento, permitiendo que por tus fosas nasales ingrese el aire cargado de paz y salga llevándose las tensiones que pudieron haber estado habitándote hasta ahora. Sigue respirando con la certeza de estar en el lugar correcto, en el momento adecuado y experimentando las situaciones que necesitas.

Con esa paz que trae la calma, utiliza el poder de tu mente para imaginar y visualizar una poderosa luz violeta radiante y brillante que te envuelve como si fuera un óvalo de poder alrededor de tu cuerpo.

Imagina que tu Ego, esa parte de tu mente que ha estado defendiéndote de lo que él considera peligroso o dañino, es una criatura a la que puedes ver frente a ti, por fuera de tu óvalo de luz violeta. Imagina su cuerpo, sus ojos, su forma, su textura, su tamaño. Míralo amorosamente con tu imaginación y, en tu mente, dile: “Querido Ego. Pido tu permiso para entrar en contacto con mi Ser Esencial desde este momento. Estarás presente como siempre lo estás, en silencio y quietud para que mi Estructura Mental sea abordada por mi Ser Superior, con quien seguiré en contacto para siempre”. Visualiza a la criatura que simboliza tu Ego asentir con su cabeza indicándote que tienes el permiso y está de acuerdo con tu proceso de transformación.

Aún con los ojos cerrados suavemente, y respirando lentamente, con tu cabeza quieta, lleva tu mirada hacia abajo, en dirección del suelo, y sosteniendo allí tu mirada, con tu mente di: Saludo a mi mundo inconsciente que ordena mi vida de manera perfecta y maravillosa. Respira una vez más y sin mover tu cabeza lleva tu mirada al frente, en dirección al horizonte, sosteniendo allí tu mirada, con tu mente di: Saludo al mundo que es perfecto tal y como es. Respira una vez más, y sin mover tu cabeza lleva tu mirada hacia tu frente, en dirección al tercer ojo, y sosteniendo allí tu mirada, con tu mente di: te saludo Ser Superior, energía de Amor que me conectas con Todo lo que Es, con cada ser que habita el planeta y el Universo entero. Sostén un poco más tu mirada en tu tercer ojo con plena atención en tu Ser Superior.

Relaja tu mirada y respira lentamente.

Siente la tranquilidad que te da entrar en contacto con tu Ser Esencial, con tu verdadero Yo, con la Fuente de Amor Universal.

A partir de este momento estás en tu estado Original de conexión con todo. Imagina como por tus poros se irradia una energía poderosa y vibrante que hace contacto con la energía que se irradia desde cada objeto de este lugar, desde cada una de las personas que estamos aquí.

 

Tu Ser Esencial está aquí para ayudarte a perdonar y a transmutar todas las energías negativas, todas las emociones dolorosas e incómodas que cargas a cuestas. Él está aquí para recordarte tu grandeza, tu humildad, tu origen divino. Somos Uno.

Hoy entiendes que tus padres, tus maestros, tus adultos en general, hicieron todo lo mejor que sabían hacer por ti. Cada Padre y Madre están sometidos a sus propios padres desde su cultura, desde los paradigmas de su época de crianza, aprendieron contigo por ensayo y error con las herramientas emocionales, psicológicas y económicas que tenían.

Cuando tú como hijo o hija quieres cambiar a tus padres, estás asumiendo el papel de “padre” y te llenas de soberbia con ello, rompiendo una ley de vida. Algunos padres efectivamente abandonan o maltratan…eso es real, pero esa aparente “imperfección” nos da un hermoso regalo, porque nos otorga la oportunidad de amarlos tal y cual como son. En tu mente visualiza a tus padres y con Amor en tu corazón di: Te tomo papá, yo soy tu hijo(a), tú eres el grande, yo soy la (el) chica(o). Te tomo mamá, yo soy tu hijo(a), tú eres la grande, yo soy la (el) chica(o). Hoy renuncio a creerme mejor padre o madre que ustedes pues cuando conecto con la soberbia, la vida se encarga de demostrarme que no hay armonía en mis actos. Cuando soy humilde puedo entregar el amor de mi corazón.

Gracias Padre, Gracias Madre, Lo Siento, Te Amo, por favor Perdónenme.

Respira nuevamente despacio y profundo, visualízate nuevamente envuelto por el óvalo de luz violeta. Siente como la energía de sanación te rodea y te empodera para convertirte en el ser que sueñas ser.

Siente el dulce olor de tu paz interior, como campos de lavanda desprende el aroma que genera tu capacidad de elegir materializar la persona que necesita el mundo que tú seas. Visualízate feliz, satisfecho, en abundancia, en Amor incondicional.

Eres un destello del estallido original que formó el Universo y la vida tal como la conocemos. Te desprendiste de la gran red energética llamada Dios y bajaste a este planeta para descubrir cómo regresar a Él. Cada vida, cada situación y cada experiencia te han sido regaladas como oportunidades de recordar tu origen celestial. A tu derecha permanece contigo el Ángel Custodio, la energía cuya única misión es custodiarte y protegerte, aquella que ha hecho que tardes en salir cuando venía un coche en tu dirección a toda velocidad, aquella que ha evitado que puedas encontrarte con alguien a quien deseabas ver con muchas ganas cuando ese alguien no debía estar contigo ese día y a esa hora, aquella que hizo que la tubería se rompiera cuando tenías tanta prisa en llegar a esa cita, sólo porque debía protegerte de que salieras a ese encuentro.

A tu izquierda permanece contigo el Ángel de la Luz, ese a quién pides constantemente iluminación y guía para la toma de tus decisiones. Esa energía tiene como único propósito susurrarte en forma de señales o intuición qué es lo mejor para ti. Es esa energía que sentiste como “un no sé qué” que te hizo tomar el teléfono y llamar a esa persona que tenía una respuesta que buscabas hace tiempo. Es esa energía que después de fuertes discusiones siembra en tu corazón la semilla de la reparación y te empuja a pedir perdón, aunque tu orgullo no te permita hacerlo. Es esa energía que hace que en ocasiones tengas la certeza de “lo sabía… y no le hice caso a mi corazonada”.

Sobre tu cabeza te acompaña el Ángel Destino, esa energía que en ocasiones le indica a tu Ángel Custodio que tú debes vivir una situación complicada porque es necesaria para tu aprendizaje y permite en tu vida los accidentes, las adversidades y los infortunios para que encuentres la lección dentro de ellos. Es esa energía que en ocasiones le indica a tu Ángel de la Luz que tú debes encontrar el camino valiéndote de tu experiencia y de tus conocimientos adquiridos solo para que tú veas lo grande que eres.

Visualiza estas tres energías, una a tu derecha, una a tu izquierda y otra sobre tu cabeza. Siente como te aman infinitamente pues eres su único propósito, su única misión. Y entiende que, cuando hayas alcanzado esa misma evolución en el Amor Incondicional, tú vas a ser una de esas energías para alguien más que viva situaciones similares a las que viviste mientras encarnabas en cuerpos físicos. Con el tiempo y con tu aprendizaje te convertirás en energía pura nuevamente que regresa a la Fuente inagotable del Amor.

Abrázate, amate, bendícete pues eres potencialmente todo. Estás hecho(a) de la misma sustancia de la que está hecho el Universo. En tus ojos se reproduce el poder del cosmos y a través de tus ojos puedes conectar con cada ser que habita el Mundo. Cuando miras amorosamente reproduces toda tu luz hacia otros. Cuando miras amorosamente tu energía se potencializa y a ti regresa el Amor que sientes.

Perdónate, todo cuanto has hecho lo has hecho con los conocimientos que hasta hoy tenías. Estabas respondiendo a lo que creías que la vida te hacía. Hoy sabes que cada segundo que pases sin convertirte en quien sueñas ser, te aleja de tu próximo escalón evolutivo y te lleva a repetir situaciones para que logres avanzar.

Escucha a tu Ser Superior. Siente el mensaje que tiene para ti. Guarda silencio unos minutos para que sientas el mensaje…

Agradece profundamente a tu Esencia por haberse manifestado. Volverán a encontrarse.

Vuelve a hacerte consciente de tu cuerpo. Mueve lentamente tus manos y tus pies, los músculos de tu cara y tu cuello. Quédate con la sensación de tranquilidad, con la certeza de que tu vida tiene un propósito divino, con la vida de abundancia y amor que te espera desde el momento en que digas “soy lo que quiero ser, comienzo ahora, en este mismo minuto y segundo”

Cuando sientas que estés listo, abre tus ojos en Amor y Paz.

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